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Regresando a la escritura

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Ese empeño personal en comenzar un texto nuevo con tanta regularidad haciendo imposible la culminación del texto en el que estoy trabajando ahora, es lo que me motiva a escribir esta nota.
Valga pues señalar desde un principio que es una nota resentida para que, quien pueda sentirse ofendido, deje de leer de inmediato y sintonice otro canal, a fin de cuentas, todos tenemos cable.
Para escribirla por ejemplo debería comenzar divagando sobre la terrible idea de verla publicada en mi blog o enviársela a algún amigo que pueda responderme con franqueza. Esa lucha permanente entre el ego y la menuda certeza de no haber escrito nada que realmente valga la pena. Este diálogo permanente entre la almohada y el inodoro, entre el transporte público y el techo del trabajo.
Un monólogo más bien entre la palabra que se diluye entre una tarea y otra, en el penoso afán de dejarla pasar porque al parecer hay cosas más importantes o temo herir a alguien.
Alguna vez César me decía que si se dejaba pasar…

Ennio Tucci: “La poesía nos atrapa” - (Entrevista con Marbelia MArtínez)

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-De jugador de futbol pasó a ser poeta. Ennio Tucci ha escrito varios libros, entre los que se encuentran “Tiran piedra los niños”, “No se estacione”, “A quien hay que matar para vivir” y “Sin decir árbol”.  

La tarde cae entre árboles y paredes amarillas que se alzan con el sol en una tradicional casona colonial. Nuestro personaje, el poeta Ennio Tucci  nos saluda y nos trasmite su alegría y su pasión por la escritura.
Nacido en Mérida en 1986, pero con una historia particular en Falcón, Ennio Tucci, es  poeta, escritor y editor venezolano, promotor de la lectura y la escritura,  que ha echado raíces en esta tierra falconiana. Su primer cuento lo hizo en la escuela como casi todo el mundo, “me gustó mucho participar de eso, recuerdo que hice un cuento sobre una ranita”.
Sus inicios como escritor vienen después de la adolescencia. Ennio Tucci era un niño que le gustaba jugar como todos los niños y le gustaba mucho el deporte. Él vivió en Mérida hasta los 18 años y practicaba futbol,…

Terminales 2 y 3

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Ese es un demonio, decían, se le metió adentro por las ideas y para salir de eso tiene que tocarlo el mismísimo Dios.

 - La otra vez quiso tocar a mi hija –contaba una gorda con licras en la cola-. La quería tocar y no pude soportarlo, le di un empujón y se fue como un niño regañado, pidiendo perdón y haciendo reverencia. Qué forma tan extraña de pedir perdón y hacer reverencias. Inclinaba el cuerpo hacia adelante y bajaba la cabeza.


Lo recuerdo años atrás, parado en un semáforo limpiando parabrisas con un trapo sucio, algunos conductores le daban algo de dinero para que se alejara, y el hombre juntaba las manos y agradecía como un japonés, bajando la cabeza. Qué forma tan extraña.
En estos tiempos de colas en todas partes, camina de un lado a otro con su mano bien abierta mientras escucha cosas como esas. Que es un demonio, que se le metió adentro por sus ideas y no se salva sin el toque del mismísimo Dios en persona.
Sigue pasando por la cola. De uno a uno va abordando pero nada rec…

Café y naranjas

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No hacía más que desgajar una naranja mientras observaba el tetero rosa acostado sobre la mesa. La olla estaría sobre el fuego unos minutos más antes de comenzar a colar el café aunque no era hora de gallos. La leche se conservaba tibia dentro del tetero y él desgajaba esa naranja y mordía.
No había un solo reloj en el cuarto y ello ayudaba a dormir a Emil, su hija. Él debería salir más temprano hacia el mercado llevando el último sencillo que tenía. En esta época es más importante salir temprano que tener un bolívar en el bolsillo, más importante aun llevar dos termos de café con papelón cuando sabes que las colas estarán repletas de gente con aspiraciones de conseguir víveres subsidiados para sostener a sus familias.
Apagó la llama y agregó el café a la olla contando quince cucharadas. Lo dejó reposar y comenzó a colarlo. Emil dormía mientras el café goteaba bajo un gran colador de lona cruda, teñido por los años en ocre intenso.
A esa hora el olor a café se mezclaba con el alma cí…

Propósito de año nuevo

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El día comienza muy temprano, madrugada oscura y silenciosa que se adelanta al cantar de los gallos, siempre con la incertidumbre de no saber qué hacer hoy.
Rápidamente el café pasa por nuestra mente y es necesario calentar un par de tasas de agua para vivir esa primera oración diaria, aromática, humeante y sin azúcar antes de subir al taller. Ya en el taller y por recomendación de Internet, ese consejero impersonal que se las sabe todas, reviso la lista del día anterior y el progreso de los libros. Veo lo que falta por hacer y lo que hice.
Reviso correos y redes sociales para responder algún mensaje o simplemente felicitar al cumpleañero del día. Media hora se va en darle me gusta a los proyectos que comparten los amigos, los memes y los recuerdos. Son las 5:00am y es el único momento del día donde un frío espasmódico recorre las calles y se cuelas por las puertas en esta ciudad tropical, enclavada en medio del desierto.
Los primeros días era asombroso saber que aún existían gallos …

La renuncia - Poema de Andrés Eloy Blanco

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He renunciado a ti. No era posible.
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.

Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
Hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...

He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;
como el que ve partir grandes navíos
con rumbos hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos bríos
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;
como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.

He renunciado a ti, como renuncia
el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos extáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales
en los escaparates de las c…

La revista: En la búsqueda del lector

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Este es uno de esos proyectos sobre el que pasaré una y otra vez, por su grado de complejidad y las múltiples implicaciones que tiene realizarlo: la revista. Me refiero simplemente a la revista y no a un nombre en específico. Considerando que tengo un catálogo de este tipo de proyectos sin realizar que he levantado para cada uno de los círculos donde me desenvuelvo, que no siendo muchos aun así exigen contenidos y cumplen con objetivos muy diferentes entre sí. En lo que he llegado a definir hasta ahora dentro de mi proyecto de revista, estoy seguro de sostener la línea de revista "alternativa", en tanto sea el mensaje la prioridad frente a lo mercantil. Pero avanzando un paso más, encuentro mi primer conflicto: la forma, la cual debe ajustarse al público objeto de la revista. El conflicto aparece porque aún no he definido un público cautivo a quien pueda dedicar este trabajo tan complejo. Por ejemplo, siendo una revista de lectura y cultura, mi público cautivo principal son…