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Entradas

A Mary en septiembre

Te regalé una canción de Louis Armstrong
después del ACV
dices que bailas en tu silla
y yo bailo desde donde estoy
sin pisarte los dedos
sin mirarte
desde aquí
en este fluir hacia arriba
el sonido endulzante de Louis
y me alegra saber que te alegras,
hoy me alegra saber que te alegrabas
y soy feliz por ti
amiga
porque hace más de un año te fuiste
y hace unos días
me entregaron el poema que escribiste para mí


Entradas recientes

Pues sí, cerré el facebook

No es por ser odioso y no tiene nada que ver con los problemas que tiene el señor Zuckerberg con la justicia norteamericana, tema que más que un escándalo, para mí sigue siendo una cortina de humo para ocultar otras acciones.
Hay dos razones que consideré importantes a la hora de cerrar mi cuenta en esta red social, pueden existir millones pero estos dos me parecieron me motivaron a salirme.
-Siendo un muro infinito de novedades que todos tus contactos publican a cada momento, es un ladrón de tiempo poderoso, porque además de compartir los intereses (por lo menos algunos intereses) de las personas que sigues, al cabo de algunos centímetros encontrarás siempre algo nuevo que compartir o comentar.
-Las opiniones emitidas en el facebook se pierden en el tiempo, lo cual hace que cualquier argumento emitido pierda utilidad, y siendo un espacio tan personal, permite y promueve un modo de expresión donde cada usuario es un emisor de contenido, por lo cual mucha de la información que se publ…

Apuesta de año nuevo

La literatura venezolana en medio de la crisis

Bien sabido es que toda crisis es una oportunidad en sí misma, en tanto ésta no atente contra la vida de quienes la atraviesan, por lo tanto, sirva la presente entrada para declarar públicamente que mientras las condiciones de vida y subsistencia nos lo permitan, continuaremos apostando por el desarrollo de la economía cultural en nuestro país.
Nuestro país atraviesa una dura crisis que trasciende lo económico, poco se habla de la crisis moral del venezolano, mientras la crisis educativa y de servicios de salud se ha convertido en un tabú y a su vez un lugar común. La crisis de valores sociales como la ética, el respeto, la puntualidad, la honestidad o el trabajo, suele ser reseñada desde una visión pedagógica y académica cuando se hace mención de ella, y muchas veces tiende a ser “moralista” o “pacata”, a pesar de ser la más grave, ya que sobre ella reposa en deterioro social que experimenta la sociedad venezolana de los últimos tiempos.

Regresando a la escritura

Ese empeño personal en comenzar un texto nuevo con tanta regularidad haciendo imposible la culminación del texto en el que estoy trabajando ahora, es lo que me motiva a escribir esta nota.
Valga pues señalar desde un principio que es una nota resentida para que, quien pueda sentirse ofendido, deje de leer de inmediato y sintonice otro canal, a fin de cuentas, todos tenemos cable.
Para escribirla por ejemplo debería comenzar divagando sobre la terrible idea de verla publicada en mi blog o enviársela a algún amigo que pueda responderme con franqueza. Esa lucha permanente entre el ego y la menuda certeza de no haber escrito nada que realmente valga la pena. Este diálogo permanente entre la almohada y el inodoro, entre el transporte público y el techo del trabajo.
Un monólogo más bien entre la palabra que se diluye entre una tarea y otra, en el penoso afán de dejarla pasar porque al parecer hay cosas más importantes o temo herir a alguien.
Alguna vez César me decía que si se dejaba pasar…

Ennio Tucci: “La poesía nos atrapa” - (Entrevista con Marbelia MArtínez)

-De jugador de futbol pasó a ser poeta. Ennio Tucci ha escrito varios libros, entre los que se encuentran “Tiran piedra los niños”, “No se estacione”, “A quien hay que matar para vivir” y “Sin decir árbol”.  

La tarde cae entre árboles y paredes amarillas que se alzan con el sol en una tradicional casona colonial. Nuestro personaje, el poeta Ennio Tucci  nos saluda y nos trasmite su alegría y su pasión por la escritura.
Nacido en Mérida en 1986, pero con una historia particular en Falcón, Ennio Tucci, es  poeta, escritor y editor venezolano, promotor de la lectura y la escritura,  que ha echado raíces en esta tierra falconiana. Su primer cuento lo hizo en la escuela como casi todo el mundo, “me gustó mucho participar de eso, recuerdo que hice un cuento sobre una ranita”.
Sus inicios como escritor vienen después de la adolescencia. Ennio Tucci era un niño que le gustaba jugar como todos los niños y le gustaba mucho el deporte. Él vivió en Mérida hasta los 18 años y practicaba futbol,…

Terminales 2 y 3

Ese es un demonio, decían, se le metió adentro por las ideas y para salir de eso tiene que tocarlo el mismísimo Dios.

 - La otra vez quiso tocar a mi hija –contaba una gorda con licras en la cola-. La quería tocar y no pude soportarlo, le di un empujón y se fue como un niño regañado, pidiendo perdón y haciendo reverencia. Qué forma tan extraña de pedir perdón y hacer reverencias. Inclinaba el cuerpo hacia adelante y bajaba la cabeza.


Lo recuerdo años atrás, parado en un semáforo limpiando parabrisas con un trapo sucio, algunos conductores le daban algo de dinero para que se alejara, y el hombre juntaba las manos y agradecía como un japonés, bajando la cabeza. Qué forma tan extraña.
En estos tiempos de colas en todas partes, camina de un lado a otro con su mano bien abierta mientras escucha cosas como esas. Que es un demonio, que se le metió adentro por sus ideas y no se salva sin el toque del mismísimo Dios en persona.
Sigue pasando por la cola. De uno a uno va abordando pero nada rec…

Café y naranjas

No hacía más que desgajar una naranja mientras observaba el tetero rosa acostado sobre la mesa. La olla estaría sobre el fuego unos minutos más antes de comenzar a colar el café aunque no era hora de gallos. La leche se conservaba tibia dentro del tetero y él desgajaba esa naranja y mordía.
No había un solo reloj en el cuarto y ello ayudaba a dormir a Emil, su hija. Él debería salir más temprano hacia el mercado llevando el último sencillo que tenía. En esta época es más importante salir temprano que tener un bolívar en el bolsillo, más importante aun llevar dos termos de café con papelón cuando sabes que las colas estarán repletas de gente con aspiraciones de conseguir víveres subsidiados para sostener a sus familias.
Apagó la llama y agregó el café a la olla contando quince cucharadas. Lo dejó reposar y comenzó a colarlo. Emil dormía mientras el café goteaba bajo un gran colador de lona cruda, teñido por los años en ocre intenso.
A esa hora el olor a café se mezclaba con el alma cí…

Gracias Mary

Gracias Mary